APATZINGÁN.— Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) hicieron un descubrimiento paleontológico sin precedentes en Michoacán: la identificación de al menos 50 huellas fosilizadas de dinosaurios de diversas especies que habitaron el territorio hace 65 millones de años.
El hallazgo, reportado inicialmente por habitantes de la comunidad de San Juan de los Plátanos, en el municipio de Apatzingán, Michoacán, se localiza sobre una plataforma de roca sedimentaria en el cauce de un arroyo y abarca, por ahora, un rango de 40 metros cuadrados que podría extenderse aún más.
Una ventana al Cretácico tardío
Las huellas —cuyas dimensiones varían entre los 12 y 48 centímetros de longitud— fueron analizadas por un equipo multidisciplinario encabezado por el paleontólogo Raymundo Cervantes Barriga. De manera preliminar, la morfología de las pisadas ha permitido atribuirlas a tres grandes familias que poblaron la región durante el periodo Cretácico tardío:
• Terópodos de gran tamaño: Posiblemente tiranosáuridos de hasta 4 metros de altura, caracterizados por huellas tridáctilas.
• Dinosaurios raptores (Dromaeosauridae): Especies carnívoras más pequeñas, de hasta 2 metros de altura y también de tres dedos.
• Hadrosauridos (pico de pato): Dinosaurios herbívoros que alcanzaban los 4 metros de altura, cuyas huellas muestran extremos redondeados.
Los expertos detallan que estas especies acudían a cuerpos de agua que existían en la zona para alimentarse. Actualmente, el equipo del INAH —con la participación de geólogos, arqueólogos y biólogos como Jasinto Robles, María Fernanda Cabrera, José Luis Punzo y José Luis Ávila— realiza labores de documentación mediante fotogrametría, toma de muestras rocosas y moldes.
Con este registro, Michoacán suma ya cuatro puntos con evidencia de huellas de dinosaurio —junto a los sitios previos en Playa Azul, El Aguaje y los límites de Tiquicheo y Tuzantla—, enriqueciendo los poco más de 30 yacimientos de esta naturaleza documentados por el INAH en todo el país.
AM.MX/dsc

