Por Lili Martínez
Una mascota, dicen, se convierte en un miembro de la familia que ayuda al ser humano a gestionar su propio “mundo emocional”, a menudo expresando patologías que el humano no puede gestionar por sí mismo o sirviendo para que esas patologías se manifiesten. Mirando con empatía a los dueños de las mascotas, les contaré esta primera historia…
Pocas mujeres quedan ya, al menos donde yo vivo, que usen chal en la cabeza. Recuerdo que mi madre, hermosa mujer, usaba uno cuando iba a misa. Era menester para expresar físicamente que se era señora de fe… Yo ya no seguí la tradición, a mí me gustó siempre el pelo suelto. Eso del chal, ahora lo sé, me parecía demasiado ortodoxo.
La verdad, no recuerdo cómo se llamaba la vecina que vivía justo al lado de mi casa. Pero casi todo el tiempo me llamaba la atención el tono meloso, dulzón, casi casi mermeladesco con que me saludaba por la mañana o por la noche: “bueenos días, hermana en Cristo” “Bueeenas noches, hermana en Cristo” … ¿Cómo se responde a eso?
La verdad sea dicha, me sentía la más pecadora de las mujeres cuando aquella aparición celestial venía caminando hacia mí, que casi siempre vestía pantalones cortos y blusas de tirantes (un día un “amigo” me dijo: tu siempre andas casi encuerada… este no traía chal, traía la música por dentro. Después lo supe. Quizá algún día te cuente de él. Sólo quizá) …. “Ay, Dioj mío, ahí viene mi hermana en Crijto. Dame una apariencia celestial, por favor, por favor, por favor…” Era mi súplica cuando el encuentro era inminente.
Las casas de la colonia de paseos de San Miguel son como muchas casas construidas las últimas décadas: comparten pared de block gris del más grande -para ocupar pocos- y de granos super gruesos y huecos del medio ¿los has visto? Pues esos no aíslan para nada absolutamente nada. Ni lo que estás imaginando. Un día de verano se me ocurrió dejar la puerta del balcón abierta para que fluyera el delicioso aire queretano y pensé: me despertaré hasta las 10 de la mañana…. Después de una larga semana de trabajo de doble turno, era lo menos que merecía: comenzar mi fin de semana disfrutando de mi cama un par de horas más que de lo cotidiano…
“¡Ay, Dioj mío! ¡Qué carajos está pasandooo!!” Me desperté sobresaltadísima por los gritos ahogados de una mujer y unos golpes bastante fuertes… Me incorporé rapidísimamente sobre mi cama, tapándome con la sábana y pensando que estuvieran golpeando a alguna mujer justo en mi balcón, ¡ahí se escuchaban todos los ruidos!!! Ay, mi Dios… sin siquiera lavarme la boca pasar este trago amargo…
Conforme fui tomando conciencia del día, la hora, el lugar… Me di cuenta de que era el pinche vecino de la moto. Tenía la sana costumbre de llevar a sus novias a pasar un rato con él, ¡pero nunca había llevado a una tan escandalosa!…
Todo esto, para contextualizarte, amigue, de lo fácil que era escuchar y ser escuchade en una casa como esa… Regreso con mi hermana en Cristo.
Uno de esos días que los calendarios escolares marcan descanso obligatorio, me quedé en mi casa con muros de papel. El marido de mi amiga en Cristo era un hombre que no saludaba, ni platicaba… es más, creo que nunca escuché su voz, parecía parte de la decoración de la casa de ella… pero de que caminaban juntos como buen matrimonio creyente y devoto, ¡vaya que caminaban juntos!
Resulta que me dieron ganas de fumar un cigarro y me puse en la ventana que da justo al patio de todos los vecinos. Calladita, concentrada en mis pensamientos, me llamó la atención la voz baja y nadaqueverienta con el tono “bueeenos días hermana en Cristo”. Era una voz más bien como salida del averno:
- “no entiendes hijodetuputamadre, ¡no entiendes!!”
Le decía a su perrito chihuahua mientras lo levantaba y con su mano izquierda le agarraba completamente el hocico dejándole sin posibilidad de emitir sonido alguno. Lo acostó sobre el filo del lavadero y comenzó a darle tremendos golpes en su barriga mientras decía:
- “esto es para que entiendas que cuando yo trapeo tú no debes pasar hijodetuputamadre” …
Quedé en shock esos 36 segundos (¿?) que duró la escena. Mi corazón palpitaba a mil… Nunca había visto a una persona en este tipo de interacción con su mascota…
Soy bio descodificadora y me gusta la perspectiva transgeneracional… en esta terapia se busca en la historia de un consultante el origen a sus comportamientos y/o síntomas y el transgeneracional nos dice que el 95% del ADN que la ciencia consideraba “basura” es información emocional que se hereda… Te compartiré el análisis de la situación desde estas perspectivas
Biodescodificación
- La hermana en Cristo puede estar experimentando un patrón de sumisión y silencio ¿vive un patrón de abuso o represión?
- Todo es símbolo (En su obra El hombre y sus símbolos, Jung explica que los símbolos son expresiones de la mente inconsciente y que la vida simbólica es esencial para la salud mental. Sugirió que acciones cotidianas, sueños y fantasías son símbolos que reflejan necesidades profundas del alma), el perro chihuahua puede representar un símbolo de su propia vulnerabilidad y necesidad de protección.
- Los golpes en el vientre pueden indicar un conflicto relacionado con la feminidad, la maternidad o la creatividad.
Transgeneracional
- La hermana en Cristo puede estar repitiendo un patrón de relación con un hombre que no la valora o maltrata (El hecho de que el marido sea “un mueble más en la casa” es una forma de maltrato emocional y psicológico. La indiferencia y la falta de atención pueden ser tan dañinas como el abuso físico o verbal), posiblemente debido a una historia familiar de abuso o desvalorización de la mujer. Habría que investigar un poco su árbol genealógico.
- El marido “mueble” puede representar una figura paterna o materna ausente, distante en su historia familiar ¿doble del padre de la hermana en Cristo?
- La hermana en Cristo puede estar buscando la aprobación o el amor de un hombre que no está dispuesto a dárselo, repitiendo un patrón de búsqueda de validación externa…
Y así, llego al final de esta reflexión desde lo que hoy me ocupa: la bio descodificación y el transgeneracional y otras terapias alternativas para la salud, la tranquilidad, el respeto y la convivencia en paz primero con uno mismo y luego con el mundo… ¿quieres que te cuente otra historia sobre mascotas? ¿O prefieres contarme qué mascota tienes y cómo te relacionas con ella?… Recuerda que, por el espacio de este sitio, la interpretación es solo una pequeña idea de lo que se puede trabajar en una consulta de biodescodificación…
Imagen ‘El Grito’ por: Edvard Munch-WebMuseum-Wikipedia.org

