Por Lilia Vera
“Qué se acaben los viejos porque nos están robando el aire” fue la voz implacable de un joven cuando vio pasar a dos hombres de la tercera edad por la calle. Y ésta, una frase de 10 palabras, es la muestra más palpable del odio, discriminación y rencor que una sociedad joven tiene para con los viejos. Y porqué no decirlo, estas palabras son la más clara señal del pánico que los jóvenes sienten cuando miran cualquier muestra de vejez. Tal vez por ser un tema que nos afecta directamente a todos, se han realizado estudios sobre la senectud que no son pocos y se cuentan por centenas.
Hay un libro llamado “Vejez, años de plenitud” e inicia con una pregunta “ qué tan viejo te sientes¨” dando paso a la reflexión, ya que una de las preocupaciones más grande que se tiene actualmente es la incertidumbre de saber cómo se verán en la vejez, menciona también que se envejece como se ha vivido, que hay jóvenes viejos y viejos jóvenes, asegura que nadie acepta la idea de tener más edad; pues “viejo” en realidad es algo que la mayoría prefiere no ser, menciona también la importancia de cómo prepararse para la vejez en la juventud siempre de manera positiva
La vejez garantiza en él ser humano la conservación de las raíces que la sociedad se empeña en destruir y de la que no quiere saber, oir ni mucho menos hablar.
Es necesario salvar la vejez del aniquilamiento social, pues sin ella nuestra civilización podría estar en peligro de extinción. La percepción social de la vejez varia según la cultura y el contexto económico, los estereotipos que pueden afectar la autoestima y la inclusión de los adultos.
Reflexionar sobre la vejez ayudaría a valorar la experiencia de los adultos de la tercera edad, promover su bienestar y cuestionar los prejuicios sociales que los desvalorizan. Trabajar juntos para construir una sociedad
que valore y respete a los adultos de la tercera edad, brindando todo el apoyo necesario para que vivan una vida plena y satisfactoria.
La esperanza para los adultos de la tercera edad es el hecho de que muchos jóvenes los prefieren porque siempre hay algo que aprender de los grandes. O como dicen por ahí. LOS VIEJOS SE CONSUELAN DANDO CONSEJOS EN SU INCAPACIDAD DE DAR MALOS EJEMPLOS

