CIUDAD DE MÉXICO.- De acuerdo con información revelada por el periodista Martín del Palacio, el presidente de la FIFA habría prometido ayudar a la Federación Mexicana de Futbol a abandonar Concacaf e incorporarse a Conmebol si recibe su apoyo para continuar al frente del máximo organismo.
La versión fue dada a conocer por Del Palacio en su podcast Desde el VAR. El tema cobra mayor relevancia en medio de la tensión que vive Infantino con distintos organismos internacionales.
UEFA, Concacaf y AFC han endurecido su postura contra el dirigente, mientras México decidió respaldarlo públicamente, un movimiento que provocó cuestionamientos sobre las razones que llevaron a la Federación a separarse de la línea adoptada por su propia región.
¿Cuál sería el objetivo de la FMF?
Según lo revelado por Martín del Palacio, una de las razones principales estaría relacionada con el viejo deseo de México de acercarse nuevamente al futbol sudamericano.
Infantino habría ofrecido utilizar su influencia política dentro de FIFA para facilitar una eventual salida de Concacaf y posteriormente buscar el ingreso a Conmebol.
El movimiento sería histórico. La Selección Mexicana pasaría de competir regularmente contra rivales de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe a compartir eliminatorias y torneos regionales con potencias como Argentina, Brasil, Uruguay y Colombia, aumentando considerablemente la exigencia deportiva durante cada ciclo mundialista.
Sin embargo, una operación de semejante tamaño no depende únicamente de la voluntad del presidente de FIFA. Los reglamentos contemplan situaciones excepcionales en las que una federación puede pertenecer a otra zona geográfica, aunque se necesitarían distintos acuerdos institucionales y el consentimiento de los organismos involucrados.
Concacaf difícilmente facilitaría la salida de México, considerando el peso comercial, deportivo y mediático que representa el país dentro de sus principales competencias.
Relación con Concacaf estaría desgastada
El supuesto ofrecimiento tampoco sería el único motivo detrás de la postura mexicana. Del Palacio aseguró que la relación entre la FMF y Concacaf atraviesa un momento complicado, con diferencias que habrían generado desgaste entre ambas partes.
Entre los puntos de molestia estarían algunas decisiones comerciales tomadas alrededor de competiciones regionales, incluido el manejo de derechos de transmisión de la Copa Oro, además de las diferencias económicas entre los premios disponibles dentro de la zona y las cantidades que pueden alcanzar determinados certámenes sudamericanos.
Para México también existiría un atractivo deportivo evidente. Medirse constantemente ante selecciones de mayor jerarquía podría elevar el nivel competitivo rumbo a futuras Copas del Mundo y reducir la dependencia de amistosos para encontrar rivales de primer orden.
Un eventual ingreso también podría alimentar nuevamente el debate sobre el regreso de clubes mexicanos a torneos como la Copa Libertadores, aunque ese escenario necesitaría negociaciones independientes y no sería automático por un cambio del combinado nacional.
Mundial de 64 selecciones cambiaría escenario
Otro elemento mencionado en torno a esta posibilidad es la propuesta para ampliar el Mundial 2030 a 64 participantes. Una modificación de ese tamaño podría hacer menos riesgoso para México abandonar Concacaf, debido a que aumentarían considerablemente los boletos disponibles para la Copa del Mundo.
Ese formato, no obstante, todavía no ha sido aprobado. El esquema oficial continúa contemplando 48 selecciones, por lo que cualquier cálculo deportivo basado en una expansión debe mantenerse como una posibilidad y no como una certeza.
Competir en las eliminatorias de Conmebol significaría enfrentar un camino considerablemente más complicado. México tendría partidos constantes contra campeones mundiales y selecciones acostumbradas a disputar plazas mundialistas bajo una presión muy distinta a la que encuentra dentro de su zona actual.
El enorme negocio detrás del cambio
La mudanza también tendría un componente económico difícil de ignorar. Partidos frecuentes frente a algunas de las selecciones más populares del planeta podrían incrementar el atractivo de derechos televisivos, patrocinios, taquilla y acuerdos comerciales alrededor del Tricolor.
Al mismo tiempo, México perdería una posición privilegiada dentro de Concacaf, donde históricamente ha contado con mayores posibilidades de clasificarse a los Mundiales.
El salto a Sudamérica entregaría encuentros más atractivos y exigentes, pero también aumentaría considerablemente el riesgo deportivo.
Por ahora, la posibilidad permanece en el terreno de los reportes. No existe anuncio oficial de una salida de Concacaf, tampoco una solicitud pública para ingresar a Conmebol ni un acuerdo confirmado con Infantino.
La revelación de Martín del Palacio, sin embargo, coloca una pieza importante sobre la mesa para intentar entender por qué México mantiene su respaldo al dirigente de FIFA cuando una parte importante de su propia confederación ha endurecido las críticas.
Si el ofrecimiento realmente existe, el apoyo mexicano no estaría relacionado únicamente con gratitud política: podría estar en juego una transformación capaz de cambiar el mapa competitivo del futbol nacional.
A.MX/lm


