Evocar el tango para nosotros, los integrantes de Faro Tuxpan, implica un viaje en la memoria que recuerda a nuestros padres y abuelos (siempre se vuelve al primer amor, recita el tango). La voz de ‘Mami’ entonando “Ladrillo está en la cárcel el barrio lo extraña…” es parte de nuestro proceso de vida…en cualquier sentido.
En aquel tiempo, la cultura rioplatense era algo muy lejano, no tan sólo por la distancia, sino, porque el acceso a cualquier tipo de información era limitado. En este sentido, los discos de vinilo eran un vehículo maravilloso que, a propósito del género que hablamos, nos trasladaban al ambiente porteño, a la melancolía y sinsabores de las y los bonaerenses.
Así pues, si alguien nos puede decir algo interesante respeto del argentinísimo tango, es el gran Julio Cortázar, quién escribía lo siguiente, en la Revista Sur, en 1953:
“Cuando Gardel canta un tango, su estilo expresa el del pueblo que lo amó. La pena o la cólera ante el abandono de la mujer son pena y cólera concretas, apuntando a Juana o a Pepa, y no ese pretexto agresivo total que es fácil descubrir en la voz del cantante histérico de este tiempo, tan bien afinado con la histeria de sus oyentes. La diferencia de tono moral que va de cantar «¡Lejano Buenos Aires, que lindo que has de estar!» como lo cantaba Gardel, al ululante «¡Adiós pampa mía!» de Castillo, da la tónica de ese viraje al que aludo. No sólo las artes mayores reflejan el proceso de una sociedad”.
Justamente, por ser un proceso que revela parte del andamiaje social (un aporte a los Diálogos Comunitarios) y por un prurito que satisface nuestra remembranza compartida, los integrantes de Faro Tuxpan, les enviamos un saludo musical y ponemos su disposición tres espléndidos videos del referido género. Esperamos que los disfruten, sin dejar de significarles que, como Gardel, Faro Tuxpan, cada día canta mejor.



Me sumo al comentario: Faro Tuxpan canta muy bien y nos anima los domingos.