Por: Genoveva Roldán Dávila[1]
Jurakán el dios de las tormentas y huracanes, de los pueblos indígenas que habitaban el Caribe, previo a la llegada de los invasores europeos, mostró una vez más todo su poder entre el 6 y 9 de este mes de octubre, afectando a poblaciones de San Luis Potosí, Querétaro, Puebla, Hidalgo y Veracruz en donde los mayores daños ocurrieron en Poza Rica, Álamo y, en menor escala, Tuxpan.
Siendo muy pequeña escuché hablar, por primera vez, de crecientes o inundaciones. Las pláticas fueron sobre el desbordamiento del río de Tuxpan y eran de mami (abuela) y mamá quienes hacían referencia a la inundación de 1955 resultado del paso del ciclón Yanet. Para ese entonces, el siglo XX ya había conocido otros dos hechos climáticos que se acompañaron de sendas crecientes: la del 21-22 de octubre de 1930 (que también estuvo a punto de desaparecer a Álamo) y el 23 de septiembre de 1944. Para finalizar ese siglo, el 6 de octubre de 1999 Tuxpan, una vez más, estaba semi oculto por el agua.
En la investigación realizada por Mario Gómez, identificó que el historiador Manuel B. Trens documenta que por el ciclón tropical de 1552 el puerto de Veracruz tuvo que ser reubicado; en el caso de Tuxpan, encontramos que, en la Reseña Histórica de Esteban Castillo Torres, se señala que en 1888 hubo una catástrofe por inundación, sin especificar su fecha. En Wikipedia se describe que, por las inundaciones, nuestra localidad fue trasladada de la margen derecha del río, donde originalmente fue fundada, a la margen izquierda, donde permanece actualmente.
Lo anterior nos permite constatar que los ciclones tropicales que se han acompañado de desbordamientos del río Tuxpan, son parte consustancial de su historia, del presente y lo serán en el futuro. De ahí la importancia de tener más conocimiento de estos fenómenos naturales.
Afirmación que no nos autoriza para calificarlos como “desastres naturales”. Atribuirle a la naturaleza la responsabilidad de las pérdidas materiales, en infraestructuras, hogares y espacios públicos, así como el más graves daño que son las desapariciones y muertes de mujeres, hombres y niños, encubre las causas estructurales que las generan y que tienen su origen en un sistema económico, político, social y cultural que por las características de su urbanización excesivamente cercana a los ríos, ajeno a la planeación lo cual deriva en asentamientos humanos irregulares en partes bajas y expuestos a inundarse, las características de la industrialización que acelera el calentamiento global, los intereses económicos que redefinen el “uso del suelo”, la pobreza y marginación social que obliga a la población a construir en zonas de riesgo. En síntesis, estos desastres no son resultado de la acción de la naturaleza, sino de una construcción social llamada capitalismo.
Al hablar de los huracanes, muy pocas veces se hace referencia a que son indispensables para nuestro planeta; además de traer agua, la mueven a territorios áridos, reabastecen el agua en ecosistemas que necesitan regeneración, regulan la temperatura global porque enfrían las aguas oceánicas, apoyan a la supervivencia de los corales, regulando su temperatura y preservando ecosistemas marinos, equilibran climas desde los trópicos hasta los polos y alimentan la diversidad biológica ya que eliminan árboles débiles, dando lugar a una regeneración natural con el nacimiento de nuevas plantas (MetereologiaenRed).
En este escenario es urgente la instrumentación de políticas públicas que, partiendo del respeto y amor a la naturaleza, paralelamente protejan principalmente la vida humana y en la medida de lo posible el patrimonio privado y público, con acciones preventivas y correctivas. En cuanto a las primeras, destacamos: construcción de infraestructura (diques, embalses, drenajes y mantenerlos limpios, sistemas de alcantarillado pluvial para contener y desviar el agua, promover la porosidad del suelo, más parques y árboles, obras que amplíen los cauces de ríos y esteros, campañas que concienticen a la sociedad en no tirar basura en calles, banquetas y alcantarillas). La comunidad tiene que adquirir y cumplir compromisos: no construir viviendas en zonas de riesgo, en época de lluvias mantenernos informados de las condiciones climáticas, atender las instrucciones de protección civil.
Ponemos especial énfasis en la construcción de vasos reguladores. Estas estructuras hidráulicas están diseñadas para acopiar transitoriamente importantes volúmenes de agua de lluvia, con lo cual se logra reducir la presión del caudal de agua de ríos y drenajes. Cumplen otra función, la recarga de mantos acuíferos.
Ante las contingencias tenemos que construir mecanismos de comunicación en la comunidad, en las colonias y barrios nombrar pregoneros que nos mantengan informados, prepararnos para acudir a apoyar a quienes lo requieren, pero de forma organizada, sin exponernos. El pueblo de México en diversos momentos críticos ha expresado ampliamente su solidaridad hacia quienes se encuentran en desgracia. Otra aspiración es que quienes ocupan puestos de representación popular, cumplan un verdadero papel de convocantes y movilizadores de la sociedad, para que la respuesta social a la problemática sea más efectiva.
[1] Tuxpeña por nacimiento y de corazón.
Nota: la información de esta nota fue recuperada de:
Esteban Castillo Torres. Tuxpan México / Historia / Reseña Histórica
MetereologíaenRed. Los beneficios ocultos de los huracanes: ¿Sabías que son esenciales para la naturaleza?
Mario Gómez Ramírez. Trayectorias históricas de los ciclones tropicales que impactaron el estado de Veracruz. De 1930-2005.



Interesante narrativa y registro de hechos históricos.
Felicidades Genoveva Roldán Dávila.
La opción tomada por los afectados de mover el asentamiento poblacional de una orilla a la otra me parece ejemplar.
Saludos.
Muy interesante el texto, contiene información relevante y propuestas necesarias para disminuir riesgos a la población; muchas felicidades.
Muy cierto eso del beneficio de los huracanes, también de la culpabilidad del sistema social que obliga a los que menos tien a construir sus viviendas en zonas de riesgo, por último, muy oportuna las propuestas.
Saludos y gracias por compartir