domingo, 2 agosto 2026
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Información adicional sobre el tema de los aranceles

Genoveva Roldán Dávila[1]

El pasado viernes 20 de febrero les presentamos una nota titulada “Aranceles y Globalización”, ese mismo día se informó que el Tribunal Supremo de Estados Unidos (EU) se pronunció en contra del uso, por Donald Trump, de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para imponer aranceles. Dado el impacto de esta decisión del Tribunal Supremo, nos exige que volvamos al tema y que les presentemos un “anexo” que complemente y actualice sobre la problemática en la que está inmersa dicha decisión.

Empecemos por precisar ¿quién es el Tribunal Supremo de Estados Unidos? El Tribunal Supremo o Corte Suprema, es el más importante del sistema judicial. Escucha las apelaciones de las cortes inferiores al igual que casos de mucha importancia nacional y asegura que las decisiones de todas las cortes sean consistentes (usa.gov/es/agencias).

Es el intérprete final de los derechos constitucionales, el tribunal de mayor rango del poder judicial federal de la nación. Sus miembros son nombrados por el presidente de la nación, siempre y cuando el Senado los apruebe y está integrado por 9 (nueve) magistrados, de manera vitalicia.

La segunda pregunta es ¿cómo está integrado actualmente? Por un presidente y ocho jueces asociados. El presidente (John G. Roberts Jr.), fue nombrado por George W. Bush (2005), así como Samuel A. Alito Jr. (2006); Clarence Thomas, nombrado por George H.W. Bush (1991); Sonia Sotomayor (2009) y Elena Kagan (2010), nombradas por Barack Obama; Ketanji Brown Jackson nombrada por Joe Biden (2022) y Neil M. Gorsuch (2017), Brett M. Kavanaugh (2018), Amy Coney Barrett nombrados (2020) por Donald Trump.

Es interesante identificar que la votación fue de 6 votos frente a 3, en el sentido de que el presidente había excedido su autoridad al utilizar una ley de emergencia para imponer altos aranceles a casi todos los socios comerciales estadounidenses, sin la aprobación del Congreso. Y quienes votaron a favor de esta resolución fueron, además del presidente, mas los tres liberales y dos de los propios nominados por Trump (Gorsuch y Coney). Fue un golpe a una parte de la política arancelaria, pero no fue mortal.

Ahora bien, ¿cuál es el contenido de la Ley IEEPA que había invocado Trump para la aplicación de los aranceles? Jimmy Carter en diciembre de 1977, promulgó esta ley federal que autoriza al presidente a regular el comercio internacional tras declarar una emergencia nacional en respuesta a cualquier amenaza inusual y extraordinaria para el país que tenga su origen, total o sustancialmente, fuera de los Estados Unidos.

Vale preguntarse ¿cuáles son los resultados de la política arancelaria en este año?

Partiendo de que el argumento de Trump para aplicar aranceles basados en la ley IEEPA, fue que la seguridad nacional está amenazada por los déficits comerciales crónicos, no podemos olvidar que están presentes desde la segunda mitad de los años 70 cuando empezaron a entrar más bienes y servicios producidos en otros países, que los que de ahí salen hacia el resto del mundo.

Dice verdades rotundas. EU tiene un gran déficit comercial, pero lo falso es atribuirles a sus socios comerciales, los errores e ineficiencias de su propia economía: débil política industrial, perdida de las cadenas de suministro, el abandono de algunos sectores de su industria manufacturera, crecimiento desorbitado de la especulación financiera y de la desigualdad que se generó con el enriquecimiento de quienes sí se beneficiaron de la Globalización.

Los primeros resultados obtenidos con sus políticas arancelarias, no han cumplido con sus metas. En 2025 el déficit comercial de bienes alcanzó un saldo negativo de 1.23 billones de dólares, un aumento de 2.3% frente a 2024, de acuerdo con datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos. Lo anterior se corresponde con que las empresas han redirigido pedidos y renovado las cadenas de suministro para evitar aranceles y han eliminado más de 80 mil empleos en el último año. Queda claro que no veremos resultados positivos en el corto plazo.

De igual manera es verdad que el número de inmigrantes en EU creció entre los últimos 40 años, con más de 36 millones de personas que nacieron en otro país, lo cual fue promovido y permitido por ese país, por las exigencias de esta fuerza de trabajo para mantener activos diversos sectores de su economía. No menos cierto es que el flujo de drogas es resultado de la fuerte descomposición social en que se encuentra sumido este país y que se convierte en una fuerte demanda de drogas (fentanilo) que activa al capitalismo criminal.

En cuanto a los “aranceles recíprocos”, cuando se presentaron el 2 de abril de 2025, resultó muy evidente su desproporción. Con la revisión del listado de los países afectados, nos encontramos con pequeños territorios despoblados, islas solitarias o habitadas por pingüinos y focas. O en su caso países atrasados como Lesoto, Irak, Bangladesh o Madagascar que fueron duramente afectados por dichos aranceles. Igualmente ha argumentado que las regulaciones digitales de Europa son un impuesto a las empresas estadounidenses.

Lo cierto es que, en cuanto a su planteamiento de los aranceles recíprocos, logró resultados positivos para algunas empresas y sectores económicos. Varios acuerdos comerciales, incluyendo el que realizó con la Unión Europea con un arancel del 15%. Las cosas se aclararon cuando reveló su objetivo. Estaría dispuesto a reducir los aranceles a cambio de conseguir “algo fenomenal para EU”.

 ¿A qué se refiere? Tenemos los casos de Japón (36 mil millones de dólares de inversión en EU), Corea del Sur, Taiwán, Indonesia (acceso a empresas estadounidenses a sus “tierras raras”), Malasia, Camboya e India, que han negociado a cambio ya sea de inversiones millonarias en EU, suministro de minerales críticos, compras de productos estadounidenses, eliminar muchos de sus aranceles a productos de EU. Todo en el ánimo de contrarrestar la influencia de China en estos países asiáticos, que por cierto sus industrias son muy dependientes de las exportaciones al mercado estadounidense.

Resultados positivos que también logró con Australia, que es el cuarto productor mundial de tierras raras y con quien firmó un acuerdo que asegura el suministro de tierras raras y minerales críticos a EU. El acuerdo con Gran Bretaña se dio sobre la base de la aceptación de mayores importaciones de carne de res y etanol estadounidense, frente a sus exportaciones de automóviles y piezas de aviación.

De forma inmediata, ante la decisión del Tribunal Supremo, el presidente anunció nuevos aranceles de 15% a todos los países bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, los cuales entrarían en vigor el 24 de febrero y pueden permanecer vigentes hasta 150 días. Mantiene la mayoría de las exenciones en: energía, minerales críticos, fertilizantes, la mayoría de productos electrónicos y varios alimentarios. Así como la amenaza, sobre la base de la Sección 301, del inicio de investigaciones sobre prácticas comerciales desleales, que se pueden traducir en más aranceles.   

En el ¿cómo recuperar la hegemonía? No hay una postura unánime, los enfrentamientos de las fuerzas económicas y políticas de ese país están presentes. Sin embargo, recordemos que con Biden la guerra comercial con China, iniciada por Trump, es reafirmada al sostener que no se retractaría del 25% de aranceles que ya se le habían impuesto a ese país o cuando anunció el aumento de aranceles a los automóviles eléctricos (de 27.5% a 102.5%), paneles solares y acero de fabricación China.

Como señalamos en la nota anterior, la política arancelaria además de tener objetivos económicos, tienen un papel geopolítico para reafirmar soberanía y recuperar la debilitada hegemonía estadounidense. La cual ha tenido logros innegables en este año, en demerito de la soberanía de potencias intermedias y más aún de los países dependientes, clases medias y trabajadoras del mundo.

Las fuerzas políticas estadounidenses, al parecer están de acuerdo en la necesidad de instrumentar cambios al modelo de desarrollo. No tanto, en qué tipo de cambios, cómo relacionarse con los aliados y el equilibrio de fuerzas que se quiere alcanzar. No olvidemos que la consolidación de la Globalización tomó alrededor de 20 años. Reemplazarla no será ni fácil, ni rápido.  


[1] Tuxpeña por nacimiento y de corazón

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