Por Luis Guerrero
El proyecto que pretendemos materializar en este mes de octubre, tiene como uno de los propósitos, el que los tuxpeños contemos con un espacio para el diálogo comunitario, en el que se escuchen y atiendan las necesidades de comunicación de todas las personas, en este medio reconocemos el valor de la palabra de quienes enfrentan mayor dificultad para expresarla, se trata de un esfuerzo de democratizar la participación social desde un perspectiva simétrica, empática con las necesidades e intereses de las personas y colectivos sociales; es un esfuerzo encaminado a la reconstitución del tejido social a través de la conversación plural, sencilla y respetuosa, con la pretensión de verdad en nuestros mensajes y contenidos, como un medio que permita construir lazos de confianza que nos ayuden a mejorar las condiciones de diálogo y toma de acuerdos, para enfrentar los retos y agravios que enfrenta la población. Lo que es una necesidad no satisfecha por los medios de comunicación tradicionales y un justificante para desplegar las acciones y propuestas de Faro Tuxpan, en el que las voces de la comunidad den luz a políticas públicas democráticas, relevantes y pertinentes, en favor principalmente de los excluidos, los invisibilizados, los no escuchados.
Nos proponemos, la reflexión de las problemas más sentidos de los sectores históricamente marginados, los grupos vulnerables, quienes son los que recienten en mayor grado las dificultades sociales, las carencias, las amenazas , las deficiencias en los servicios públicos, entre otros problemas cotidianos que se viven en nuestro querido puerto; pensamos en una deliberación a partir de las expresiones de los no favorecidos, de su dicho, de su propia concepción, de su sentir, no desde las posiciones de poder (en cualquiera de sus expresiones, político-legales u otros tipos de poder de hecho -como el económico-), pretendamos sí, el diálogo con todos los grupos sociales, pues sin comunicación, se da paso al lamento individual, a la indignación personal, a la frustración; la falta de diálogo impide a los individuos, a los grupos y a la sociedad, la posibilidad de organizarse, de negociar posturas, crear consensos e intervenir en los asuntos públicos. Creemos en la necesidad de oírnos, de ponderar las razones esgrimidas en la búsqueda de los acuerdos, con vistas a enfrentar o atender de manera incluyente, los problemas que padecemos como sociedad tuxpeña. Sólo que nuestra perspectiva, es desde la visión del oprimido, del humillado.
El respeto a todas las personas es un ingrediente fundamental que impulsamos en Faro Tuxpan; el diálogo comunitario no pretende, el lucro y mucho menos obtenido a través de prácticas de revictimizar al violentado, en este esfuerzo estamos comprometidos a no vulnerar los derechos de las personas; compartimos la idea, el anhelo de una sociedad civilizada, en la que sus integrantes en el trato interpersonal, no humillan a nadie, asimismo, defendemos la idea de una sociedad decente en la que las instituciones no humillan a las personas que están bajo su autoridad, lo que implica a su vez, que dicha autoridad no sea omisa, en general, en la protección de los derechos humanos y en lo particular, en los derechos y prerrogativas de las audiencias, lo que incluye la vigilancia a todo tipo de medios impresos, electrónicos y redes sociales. En ese sentido, nos cuestionamos y preguntamos: ¿se vale privilegiar el “vender” aun cuando se exponga lo doloroso, lo íntimo, lo sensible de las personas? ¿es justificable el beneficio comercial logrado a partir del escándalo, el morbo, la exposición innecesaria, el agravio a la vida privada y a la honra? ¿es absoluta la libertad de expresión o debe ponderarse con el derecho de las personas, la moral y el interés público?
Son muchas las preguntas que surgen, particularmente en el actual contexto en el que se lucha por la construcción de la paz; resulta relevante evaluar la tarea de los medios comunicación, su contribución al fomento de la solidaridad social, a la construcción de la sociedad a la que aspiramos, al desarrollo de una consciencia individual y social reflexiva y crítica -en armonía con el proyecto educativo de la Nueva Escuela Mexicana- y ponderar a su vez, las aportaciones al despliegue de la democracia, asimismo, vale la pena cuestionarnos el actuar de la autoridad municipal de MORENA: ¿es legítimo financiar medios que vulneran los derechos humanos, o los que guardan silencio ante la corrupción o ineficiencia de los servidores públicos locales, pero se suman a las campañas coordinadas de descalificación infundada al Gobierno Federal, asumiéndose con sus opiniones y comentarios como oposición? Seguramente la mejor respuesta la tendrán los ciudadanos.
En Faro Tuxpan, tenemos un compromiso ético y ningún convenio de difusión pública o privada, condicionará nuestra línea editorial y nuestro compromiso con la comunidad.
Imagen: pixabay.com https://shre.ink/SWpA



En hora buena llegaron‼️ ojalá se acompañen de participaciones plurales, diversas, colectivas …que unidas hagan comunidad fortaleciendo el valor de la solidaridad ♥️‼️
Excelente, gracias por la información, estaremos al tanto de las últimas novedades, me parece interesante el contenido que publican.
Excelentes propósitos los de Faro Tuxpan
Felicidades por el inicio de este proyecto. Estoy seguro que será un canal de análisis y reflexión muy interesante de las problemáticas regionales
Esperemos se cumplan las expectativas
Felicidades por este gran artículo, Luis Guerrero.
Es inspirador ver cómo en Faro Tuxpan se abre un espacio que coloca la libertad de expresión en el marco de la ética periodística y los derechos humanos. El diálogo respetuoso y comunitario que promueven no solo fortalece el tejido social, sino que también ilumina el camino hacia una sociedad más justa y solidaria.